VIVA




Se que es corto el tiempo que me queda por vivir.
Al menos por vivir como yo quiero,
que no es más que despertarme
a la vez que mis manos
-y no unos minutos antes-.

Porque cuando mis manos permanecen dormidas
(y yo necesito detener el silbato
con que trina mi despertador),
solo siento deseo de darme una vuelta más
en la cama,
tapar mi cabeza con el edredón
(si mis manos me dejaran),
y dormir el sueño de una eternidad donde nada duela.

Llamadme egoísta             o floja…
Llamadme cobarde              o vencida…

Pero ya estoy muy cansada
de tener siempre,
el mismo discurso en mis labios
y de no ver el final del día,
para volver a casa y fundirme con el sofá
y ser como la última astronauta
de una de ésas estaciones espaciales,
donde el silencio es la única compañía.
Así no tendría que mentir
ni fingir una sonrisa
ni esconder mis manos…

Me quedaría sola con mi dolor
y permitiría a mis huesos fosilizarse,
como un graffiti entre los poros del gotelet
-tan obsoleto-,
como quedó mi otra vida…

Ya casi no recuerdo,
cuando al despertar
mi esqueleto no me negaba.

En aquellos días,
creo que me maquillaba y calzaba altos tacones.
Algunas veces,
hasta los de color rojo,  eran mis preferidos.
Y con ellos corría…
y con ellos conducía mi automóvil…
y con ellos subía y bajaba escaleras…
y sobre ellos,
¡vivía, viva!.

Viva como solo una mujer puede sentirse,
sin detener el momento
-ni para tomar impulso-.

Asunción Caballero




Comentarios

  1. Muy buena la forma de contar lo que te pasa, muy mal por la situación que describe.
    Ánimo y un abrazo por si lo necesitas.

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  2. Creo que en cada etapa de la vida hay que rescatar lo bueno y desechar lo malo, cuando nos quedamos saboreando lo malo, nos cansamos y desanimamos. Un gran abrazo y espero tengas días con amor, que iluminen tu corazón.

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